sábado, 22 de noviembre de 2008

Ser cotero, un oficio de mucho orgullo con pocas garantías.


Son muchos los trabajos, actividades u oficios que una central de alimentos como CORABASTOS, ofrece en sus instalaciones para el sustento económico de muchas personas y familias. Entre ellas se encuentra el oficio de bracero o cotero, personas que transportan bultos al hombro, y los zorreros, encargados de transportar los productos en zorras de tracción humana desde los camiones hasta los puestos de venta.

En la noche, mientras la mayoría de los habitantes de Bogotá descansa o duerme como es costumbre y a diferencia de muchos otros oficios o profesiones; este grupo de trabajadores ve la necesidad de cumplir sus obligaciones laborales en horarios no habituales para cualquier persona.

Ser cotero implica tener un alto grado de perseverancia, constancia, fuerza tanto física como mental y quizás lo más importante, sacrificio por su labor; características que nos motivaron a realizar este seguimiento o reportaje fotográfico de un personaje específico que logre ejemplificar todo ese mundo que gira entorno a esta ocupación.

Con el transcurso de los años, el oficio de cotero se convirtió en una alternativa para todas aquellas personas que no poseían un sustento económico estable, ya que para ser cotero solo se necesita de la voluntad y del querer trabajar. De esta forma la oferta laboral aumento considerablemente, sin un previo control por las autoridades o la administración de la central de abastos, permitiendo que las condiciones de trabajo, salud e higiene día tras día fueran menos favorables para este grupo de personas de las cuales también depende en gran parte el éxito de este mercado.

El ser cotero es una labor que muchos ignoran; desconociendo la gran importancia que tiene cada una de las personas que allí labora, desempeñando esta función en Corabastos.

Día a día consumimos gran variedad de productos que llegan a nuestra mesa, pero la verdad nunca nos hemos preguntado, quienes hacen que esto sea posible; cientos de personas están detrás cada uno de los productos alimenticios que llegan a las central de abastecimiento, campesinos, transportadores, comerciantes, y no en menor grado de importancia; los braseros o coteros, de quienes depende en gran parte el éxito de este mercado; por esta razón hemos querido desentrañar y enseñar al público esta parte de la ciudad; y especialmente esta labor; que aun por insignificante que parezca tiene gran importancia en la cadena comercial de la cual dependemos la mayoría de los capitalinos.

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